Un laboratorio de fermentación convertido en izakaya, escondido dentro de Factoría Franklin. La cocina la lleva el chef Ignacio Roa (con paso por 108 en Copenhague) y cruza el ramen japonés con técnicas de fermentación propias: kimchi, miso, kombucha y encurtidos hechos ahí mismo, en la misma fábrica que funciona como tienda. Abre solo viernes a domingo al mediodía, así que hay que planificar la ida — y se agota rápido apenas se acaba el caldo. • Ideal para: una junta de amigos con ganas de un ramen distinto al clásico • Tiene opciones veganas y vegetarianas (el tantanmen) • Funciona también como tienda de fermentados para llevar (kombucha, kimchi, miso)