Cargando…
Un segundo, estamos preparando esto.
Pequeño restaurante árabe en Ñuñoa atendido por su propio dueño, descendiente sirio y muy conversador. La cocina es halal y 100% árabe —Maghrebi, siria, levantina— con platos abundantes a precios de picada: hummus, falafel, kebbeh, carnes árabes. A la entrada del local hay una boutique con productos del Medio Oriente, y al fondo un jardín que invita a quedarse. Lugar chico, con alma de casa. Ideal para quienes buscan comida árabe auténtica sin escala gourmet: porciones grandes, buena conversación garantizada y precios que no asustan. Ojo con el horario: cierra los sábados.
