Cargando…
Un segundo, estamos preparando esto.
Pizza bar escondido en el corazón de Lastarria, metido dentro de una galería discreta en Merced 346. La cocina a la vista y el horno de leña dominan el espacio; afuera hay una terraza que se siente como un secreto bien guardado entre edificios. Las pizzas son napolitanas de verdad —masa tierna, borde alto, ingredientes que no se achican— y los cócteles de autor se defienden solos. Ideal para escapar del ruido de la calle sin salir del barrio: viene gente a picar en pareja o con amigos a tomar algo tranquilo. El espacio es chico, sin reservas, así que hay que llegar con calma o temprano. La sucursal hermana de Mardoqueo Fernández, en Providencia, tiene el mismo concepto.